Uruguay Natural
Uruguay, en sus 172.000 km2, ofrece inagotables paisajes naturales y un sinfín de maravillas históricas a poca distancia unas de otras que lo hacen un destino natural por excelencia. Playas desiertas, lugares con glamour, praderas naturales, extensos arenales de dunas, avistamiento de aves o ballenas, aguas termales, centros históricos Patrimonio de la Humanidad… Son solo ejemplos de las miles de opciones turísticas que Uruguay ofrece al visitante.
La conservación y cuidado del medioambiente, sin dejar al lado las ciudades más cosmopolitas y el turismo de negocios, posicionan a Uruguay dentro de los países con mejores indicadores de sustentabilidad, reconocido por múltiples organismos internacionales.
Un poco de historia:
Los conquistadores españoles que llegaron en los siglos XVI, XVII y XVIII vieron la importancia estratégica del actual Uruguay. Así, el puerto de Montevideo y el Río de la Plata se convirtieron en los principales enclaves americanos de las rutas del comercio y la comunicación transatlántica.
La posición estratégica de los estuarios formados en este territorio desencadenó que los imperios de España y Portugal se disputaran el país. Asimismo, las fortificaciones –Colonia del Sacramento, el Fortín de San Miguel o la fortaleza de Santa Teresa- también fueron cambiando de manos en el transcurso de los años.
En el siglo XIX, bajo el liderazgo del héroe nacional General José Gervasio Artigas, la revolución contra la monarquía española llegó a la Banda Oriental, seguida de una Cruzada Libertadora que culminó en 1825 con la declaración de la Independencia Nacional. En 1830 se conformó la ‘República Oriental del Uruguay’. El régimen político del país se estableció entonces como una democracia republicana y representativa, con la separación de sus poderes legislativo, judicial y ejecutivo.
Las sucesivas olas migratorias de vivió Uruguay han configurado la población actual, compuesta principalmente por descendientes de españoles e italianos. Contingentes menos numerosos de inmigrantes procedentes de Francia y otras regiones de Europa y Asia llegaron también al país buscando un mejor porvenir. Otra suerte muy distinta explica la presencia de afro-uruguayos, descendientes, en su inmensa mayoría, de los esclavos que fueron traídos desde África en el periodo colonial. La población mestiza llega al 8% y la negra, al 4%.
A principios del siglo XX, Uruguay marcó un hito en la historia mundial, siendo reconocida internacionalmente como ‘la Suiza de América’ por ser uno de los primeros países del mundo en nacionalizar las empresas de necesidades primarias, en reconocer el voto a la mujer, el divorcio, la jornada laboral de 8 horas y el derecho a la huelga y a la jubilación, entre otros.
Más información: www.uruguaynatural.com