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rectores"
la "democracia" y el "irrestricto
respeto a la soberanía, integridad e
inviolabilidad territorial".
La primera
presidencia pro témpore le correspondió
a la mandataria de Chile, Michelle
Bachelet, una vez que el colombiano
Álvaro Uribe no aceptó. El presidente de
Bolivia, Evo Morales, cedió el bastón al
anfitrión brasileño Luiz Inácio Lula da
Silva, y luego Bachelet asumió esa
responsabilidad.
Otros
países latinoamericanos y del Caribe
podrán participar en la Unasur,
inicialmente como miembros asociados. La
Unasur definirá en cinco años si pueden
ser Estados miembros.
Lula llama a la unidad
Al abrir
la cumbre, Lula instó a la unidad de la
región, que en los últimos meses fue
escenario de enfrentamientos que
opusieron a Colombia con sus vecinos
Ecuador y Venezuela.
"Los
gobernantes de la región sabemos que los
contenciosos actuales... son pasajeros"
y que "juntos somos más soberanos", dijo
Lula en una clara alusión a bajar el
tono de los diferendos de Colombia con
Ecuador y Venezuela, y a la necesidad de
un diálogo entre las partes.
"América
del Sur, unida, moverá el tablero del
poder en el mundo", sostuvo el
mandatario brasileño, quien aseveró que
"la inestabilidad que ven algunos en
nuestro continente es señal de vida
política".
Pese a
las aseveraciones de Lula, las mismas
dificultades enfrentadas en el proceso
de creación de la Unasur revelan los
desafíos que tiene por delante el nuevo
organismo.
Al
asumir la presidencia pro témpore de
Unasur, Bachelet pidió el apoyo de sus
pares para convertir al nuevo mecanismo
en un instrumento de integración.
"Queremos demostrar que América Latina
es capaz de hablar con una voz firme y
fuerte y de construir una integración
eficaz", afirmó la mandataria, quien
advirtió que ello depende "de la real
voluntad de los gobiernos de llegar a
acuerdos sobre posiciones que nos
permitan seguir avanzando".
Según el
asesor de la Presidencia brasileña para
Asuntos Internacionales, Marco Aurelio
García, la Unasur será un instrumento
eficaz para ayudar a superar ese tipo de
tensiones.
"Poner
un punto final (en las fricciones) sería
muy deseable, pero para eso se requiere
de otros procesos de acercamiento,
incluso el diálogo bilateral, para el
cual la Unasur puede cooperar", afirmó.
Hablan los presidentes
Los
presidentes Uribe, de Colombia; Rafael
Correa, de Ecuador, y Hugo Chávez, de
Venezuela, tuvieron encuentros separados
con Lula, en lo que pareció ser un
esfuerzo brasileño por mediar en el
conflicto iniciado en marzo cuando
fuerzas colombianas incursionaron en
Ecuador para atacar una base
guerrillera.
Los
problemas eléctricos en el Centro de
Convenciones Ulises Guimaraes, en
Brasilia, interrumpieron los discursos
que pronunciaron el presidente saliente
de la Unasur, el boliviano Morales, y
Bachelet.
"Eso fue
cosa de Lugo", exclamó en broma el
presidente venezolano, en una alusión al
presidente electo de Paraguay, Fernando
Lugo, cuando los gobernantes se quedaron
a oscuras. Lugo ha reclamado a Brasil un
pago mayor por la energía que le vende
de la planta hidroeléctrica binacional
de Itaipú.
Por su
parte, el boliviano Morales celebró que
con el tratado "estamos levantando los
cimientos de las naciones del Sur. Es el
sueño de nuestros antepasados, es la
lucha de nuestros líderes que
defendieron la unidad, apostaron por la
independencia y ahora empezamos a
cumplir ese deseo".
A la
hora de la "foto de familia" Chávez fue
el último en llegar. Él y Uribe evitaron
saludarse o pararse juntos a la hora de
la fotografía.
Historia de un ente regional
Unasur
nació en una cumbre de presidentes en
diciembre de 2004, en Cuzco, Perú, que
fue denominada originalmente como
Comunidad Suramericana de Naciones (CSN).
En abril de 2007, en una cumbre en la
isla de Margarita, en Venezuela, pasó a
denominarse Unión de Naciones
Suramericanas, cuyas normas de
funcionamiento y organización faltaban
por definir hasta ahora.
La
Unasur está formada por Argentina,
Bolivia, Brasil, Chile, Colombia,
Ecuador, Guyana, Paraguay, Perú,
Surinam, Uruguay y Venezuela.
El nuevo
bloque abarca un área donde viven 388
millones de personas y representan un
Producto Interno Bruto (PIB) regional de
aproximadamente 1,9 billón de dólares,
según datos oficiales de 2006.
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